--> ¿Qué es el cross-docking? - Ares ¿Qué es el cross-docking? - Ares

La necesidad de flujos de mercancía ágiles, que respondan a las exigencias de una cadena de suministro donde el tiempo es caro, y no lo es menos el espacio de almacenamiento, ha llevado a desarrollar métodos de gestión de los pedidos en que los productos solo permanecen en el almacén el tiempo justo entre el muelle de recepción y el de carga, para su envío al destino final. Nos referimos al cross-docking, que, efectivamente, evita la necesidad de almacenamiento, pero que requiere una precisión y coordinación absolutas para que aporte todos sus beneficios. 

El sistema se puede aplicar a artículos listos para la venta, componentes para la industria o materias primas. Ahora bien, teniendo en cuenta que su paso por las plataformas logísticas intermedias es fugaz, el requisito básico para que funcione es que todos los agentes implicados en la cadena de suministro estén perfectamente coordinados. Obviamente, esto solo es posible con la ayuda de herramientas tecnológicas como el software de gestión de almacén

El cross-docking es aplicable en un sistema de flujo continuo de mercancías, especialmente beneficioso para la distribución de alimentos perecederos y medicamentos, y muy adecuado para adaptarse a una estrategia de venta omnicanal. Si se hace bien, las ventajas en cuanto a ahorro de costes, velocidad en el transporte y satisfacción de los clientes son muy significativas. 

¿Cuáles son las fases del cross-docking? 

Las fases fundamentales de que se compone un proceso de cross-docking son: 

  • El proveedor define el calendario de distribución de sus productos. 
  • El almacén recibe las mercancías, las registra y revisa para comprobar que todo está conforme a la programación prevista. 
  • Los productos se incorporan, de forma inmediata, al circuito de preparación de pedidos
  • Los pedidos consolidados se envían a los muelles de carga, y de ahí al destino final. 

¿Qué tipos de cross-docking existen? 

En función de los pasos necesarios para completar el proceso, el cross-docking se clasifica en tres categorías: 

  • Predistribuido. El proveedor prepara y organiza las unidades de carga antes de mandarlas a la plataforma de cross-docking, de modo que el paso intermedio consiste únicamente en recibirlas y redistribuirlas. 
  • Consolidado. En este modelo, el papel de la plataforma logística gana relevancia, pues, antes de enviar las mercancías al cliente final, se deben consolidar; es decir, hay que habilitar una zona de acondicionamiento, donde las unidades de carga se ajustan a los pedidos. 
  • Híbrido. Este tipo de cross-docking adopta en parte la estrategia tradicional de preparación de pedidos. Por un lado, gestiona las mercancías que llegan a los muelles de descarga, pero también incorpora artículos ya almacenados, de modo que la plataforma logística debe habilitar una zona de almacenamiento temporal. Desde luego, es el modelo más flexible, pero también el más complejo y que, por tanto, requiere una mayor coordinación. 

El potencial del cross-docking es muy grande, pero, como apuntábamos, necesita el apoyo de la tecnología para que tenga sentido adoptarlo. Algunas de las herramientas aplicables son: sistemas de identificación digital y RFID para disponer de forma ágil de la información de los productos y llevar a cabo su seguimiento, así como el uso del intercambio electrónico de datos (EDI) para realizar operaciones como el aviso de embarque, la confirmación de recepción de mercancía, inventarios y órdenes de compra, entre otras. 

En ARES contamos con las herramientas tecnológicas necesarias para aplicar a una estrategia de cross-docking. Consúltanos tu caso